Publicado: 10 Sep 2009 3:10 amTítulo del mensaje: España a la cola en educacion
LA LOGSE SOCIALISTA
A la cola del ranking mundial, sólo las más socialistas México y Portugal nos superan Sólo Portugal nos supera en la UE en abandono escolar prematuro
La educación española, atrasada en el nivel de estudios de los adultos y en la FP
De acuerdo con el informe Panorama de la Educación, que cada año publica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el porcentaje de españoles de entre 24 y 35 años que no ha seguido estudiando más allá de lo que marca la ley es del 35%, un dato que nos sitúa a 15 puntos de la Unión Europea (con un 20%) y a 13 de la media de la OCDE (23%). De hecho, Portugal es el único de los 19 países de la UE que analiza el informe que presenta mayores tasas de abandono escolar prematuro entre la población de esa franja de edad.
En todo caso, y pese lo que aún nos separa de Europa, el dato ha mejorado respecto a años anteriores. Por ello, la posición española es aún peor cuando se aumenta la franja de edad y se contempla el total de la población de entre 25 y 64 años: un 49% abandonó sus estudios tras la fase obligatoria, mientras que el promedio europeo es del 31%, al igual que el de la OCDE. En este sentido, sólo México y Portugal presentan cifras peores.
En cuanto a las nuevas generaciones, el porcentaje de alumnos que sí continúan los estudios y se gradúan en Bachillerato o grados medios ha aumentado sin cesar: en 1966 era del 62%; en 2007, año que se refleja en el nuevo informe de la OCDE, ha alcanzado el 74%.
La cifra, en cualquier caso, sitúa a España por detrás de la mayoría de países de la OCDE: sólo México, Chile y Brasil, además de Portugal, presentan un mayor porcentaje de alumnos que actualmente abandonan su formación tras conseguir el mínimo exigido.
Al hilo de estos resultados, la Federación Estatal Sectorial de la Unión General de Trabajadores (FETE-UGT) ha resaltado la necesidad de «abrir un espacio de reflexión en las enseñanzas postobligatorias, con el fin de mejorar los resultados académicos».
Resulta paradójico, sin embargo, que el porcentaje de españoles con titulación universitaria o de grado superior ha llegado en 2007 al 29%, lo que nos sitúa cinco puntos por encima de la media europea. Esta aparente contradicción se explica en parte por la escasa implantación que aún tiene la Formación Profesional en nuestro país, pese a que este dato también ha mejorado hasta alcanzar un 14% de titulados en este tipo de educación, frente al escasísimo 2% del que partíamos en 1995.
«Pese a lo mucho que hemos avanzado, todavía nos queda un largo camino para reducir esa enorme ventaja con la que el resto de países partían desde hace 30 años», señaló ayer la secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia. «Tenemos que seguir trabajando para que cada vez más jóvenes sigan estudiando después de la ESO y para seguir mejorando en la Formación Profesional de grado medio, que sigue siendo nuestra principal debilidad», añadió Almunia.
Por su parte, la embajadora de España ante la OCDE, Cristina Narbona, insistió en que «España va acortando distancias» y destacó que en 2008 la inversión pública en educación ascendió a un 4,9% del PIB, lo que nos acerca por primera vez a la media europea.
Un 45% de bachilleres
>Bajo la media. El porcentaje de graduados en segunda etapa de secundaria se situó en un 74% en 2007. La media de la OCDE es del 83% y la de la UE, del 86%.
>Por encima de la UE. Las tasas de titulación en Bachillerato han aumentado y se encuentran en España (45%) entre las de la OCDE (48%) y las de la UE (43%).
Conviene repasar algunos de sus resultados más interesantes. PISA, programa para la evaluación internacional de alumnos, es un estudio internacional que evalúa de forma comparada el rendimiento educativo de alumnos de quince años, orientado a la política educativa y gestionado por la OCDE. No evalúa contenidos curriculares sino conocimientos y destrezas para integrarse en la vida adulta. Se centra en el desempeño del alumnado y en las variables de éste; sin embargo, no considera la repercusión de los estilos de enseñanza del profesorado. En el caso español participaron más de 10.000 alumnos y 383 centros de las 17 CCAA, pudiéndose realizar análisis específicos para Castilla y León, País Vasco y Cataluña, que decidieron efectuar un sobremuestreo. En el estudio del 2003 el 67% de las preguntas hacen referencia a las matemáticas.
Conviene iniciar el repaso con una simple tabla que sitúa el rendimiento de los alumnos españoles en relación a las matemáticas. Las puntuaciones se expresan en una escala de 500 puntos de media (valor medio OCDE) y con una desviación típica de 100. Puede observarse que España queda, de forma estadísticamente significativa, por debajo de la media OCDE, sin diferenciarse de países como EEUU, Polonia, Noruega o Hungría, por encima de países OCDE de nuestro entorno como Italia, Portugal o Grecia y por debajo de los países nórdicos, centroeuropeos, de Oceanía y asiáticos. También, de forma significativa, los resultados de los alumnos de Castilla y León y País Vasco son mejores que los de alumnos catalanes y del resto del Estado.
Pero comencemos el análisis más detallado del Informe por las pruebas que utiliza. Un ejemplo representativo extraído de las pruebas liberadas del año 2000, es el siguiente:
Con este ejemplo podemos mostrar tres cuestiones:
Por un lado, frente al discurso simplón del desconocimiento de nuestros alumnos, convendría saber cuántos adultos son capaces de resolver satisfactoriamente la siguiente tarea: “Calcula el área de la planta del ático ABCD. El área de la planta del ático ABCD es igual a ..................... m2."
La respuesta correcta es “144”. Los resultados españoles son asombrosamente malos. Solo el 28,6% de los alumnos de nuestro país es capaz de dar con la respuesta, frente al 61,0% del conjunto de a OCDE. Explicarían estos resultados, y al parecer buena parte de nuestros débiles resultados, dos argumentos recurrentes: por un lado, la principal dificultad de este ejercicio no reside en la formulación matemática a utilizar sino en la tarea de comprensión lectora que implica. España presenta, al igual que en Matemáticas, un rendimiento menor que la media de la OCDE como puede verse en el siguiente gráfico.
Por otro, la tipología de cuestiones. El caso presentado supone la creación de un contexto previo de cara al planteamiento de la tarea e implica también la lectura y puesta en relación del párrafo con la información aportada por el gráfico, de forma similar al modo en que en la vida adulta se produce la integración de información textual y gráfica
Ninguno de estos dos rasgos caracteriza a las pruebas de evaluación utilizadas habitualmente en nuestros centros. En resumidas cuentas, los resultados españoles, insatisfactorios si se quiere, se obtienen mediante la aplicación de unas pruebas que no se asemejan a las que habitualmente se enfrentan los alumnos. Esta habituación repercute incluso en la percepción de autoeficacia de los chavales.
Así los jóvenes españoles se sienten así mismos más capaces de resolver ecuaciones cuadráticas o lineales que la media de la OCDE, pero inferiores en buena parte de las tareas cotidianas que implican la utilización de las matemáticas, como estimar el área de un suelo, leer gráficos de un diario o calcular el consumo de un coche. Es decir, más capaces de resolver tareas asociadas a las demandas escolares, menos capaces de resolver tareas prácticas de aplicación.
Tienen prohibido acudir a fiestas o ferias a partir de las 22.00 horas
Los progenitores denunciarán a los agentes de Policía por agresión
Los siete adolescentes detenidos por los disturbios de Pozuelo han sido castigados por un juez de menores a tres meses sin salir de fiesta a partir de las 22.00 horas. Durante ese mismo periodo de tiempo estarán en libertad vigilada y serán seguidos semanalmente por los técnicos de la Agencia del Menor de la Comunidad de Madrid. Los abogados de los siete menores anunciaron el miércoles que recurrirán la medida judicial.
La decisión de dejar a los supuestos alborotadores sin fiesta nocturna durante los próximos tres meses fue tomada por el juez de menores encargado del caso tras estudiar las peticiones de la Fiscalía y el informe de los equipos técnicos que siempre evalúan a los detenidos tras su inmediato arresto.
La Fiscalía de Menores había propuesto tres meses de libertad vigilada para los adolescentes, pero fue el juez el que decidió ampliar esa medida y optó por prohibirles que pisasen las fiestas o la feria de cualquier pueblo de la región durante el mismo periodo de tiempo desde las 22.00 horas.
Fuentes jurídicas indicaron que el juez había extendido las medidas cautelares debido a la alarma social generada por los sucesos acaecidos en la madrugada del domingo en las fiestas de Pozuelo, cuando 10 agentes resultaron heridos por los vándalos que incluso trataron de asaltar la comisaría y quemaron dos coches patrullas, marquesinas, papeleras y contenedores.
De los 20 detenidos en los altercados por supuestos delitos de daños, atentado a la autoridad y desórdenes siete eran menores. Todos son estudiantes con un buen historial académico y carecen de antecedentes.
Informe favorable de los psicólogos
Los menores ya pasaron el pasado lunes por la Fiscalía, donde fueron sometidos a un examen psicológico por parte de los equipos técnicos. Estos especialistas fueron los que decidieron que no procedía tomar ninguna medida contra los chicos, a los que valoraron cómo jóvenes sin problemas, equilibrados, buenos estudiantes y pertenecientes a familias estructuradas. Además, ninguno de los chavales había tenido problemas de conducta y de absentismo y sus expedientes eran limpios. Sin embargo, ese informe de los técnicos no es vinculante y no fue considerado ni por el Fiscal ni por el juez.
Los abogados de los siete menores anunciaron que recurrirán la decisión judicial ya que el propio equipo técnico de la Fiscalía de Menores consideró que no procedía tomar medidas contra los arrestados. Según el dictamen judicial, los menores tienen prohibido desde el miércoles acudir a fiestas o ferias de pueblos a partir de las 22.00 horas. En caso de que cualquiera de ellos sea identificado por la Policía a partir de esa hora cometería una grave infracción al quebrantar la decisión judicial.
José Ignacio Muñoz, abogado de uno de los menores, aseguró que la medida no procede por vulnerar en primer lugar la presunción de inocencia y por contradecir el informe de los técnicos de la Fiscalía, que se mostraron favorables a dejar libres a los jóvenes. "Carece de sentido tomar una decisión con chicos sin antecedentes y sin problemas que encima han demostrado a los psicólogos de la Fiscalía que son jóvenes con un comportamiento equilibrado y que no han cometido nunca la más mínima fechoría", dijo.
A lo largo de los próximos 90 días los arrestados serán evaluados por técnicos de la Agencia del Menor de la Comunidad de Madrid, ya que esta medida se podría prolongar más tiempo a la espera del juicio que debe convocarse antes de los próximos seis meses.
Los técnicos de la Comunidad de Madrid tendrán que supervisar cada semana a los menores y controlar su desarrollo personal y social. Asimismo, podrán hablar con sus profesores o directores para conocer de primera mano su comportamiento en las aulas.
Los padres denunciarán a la Policía
El padre de uno de los menores lamentó el juicio mediático que se ha hecho a los chicos y sus padres. "Estos menores han pagado los platos rotos. Ni pegaron ni quemaron pero fueron detenidos y encima golpeados brutalmente por los agentes", contó uno de los progenitores. "Vamos a demostrar que los chicos son inocentes y que no se les puede responsabilizar a estas criaturas de esa barbarie. Los verdaderos alborotadores están libres", señaló otro de los padres.
Asimismo, los progenitores anunciaron que acudirán al juzgado de guardia de Pozuelo para denunciar a los agentes de Policía por agresión. En los próximos días decidirán si la denuncia es conjunta o individual.
Tres meses sin salir? . Si mis padres tienen que ir a buscarme a una comisaría eso sería lo mínimo que me caería y sin ayuda del juez pero los padres de éstos recurren, ná después la culpa de todo la tiene el colegio, la sociedad, etc. A los chavales y a "sus familias estructuradas" por gilipollas y alcahuetas tendrían que obligarlos a hacer servicios sociales y después a rezar el rosario en familia con Rouco
¿Hundir la ciencia por el precio de seis 'ronaldos'?
La apuesta por la investigación y la innovación había sido, hasta ahora, uno de los mayores aciertos de la política del Gobierno. Ya antes de las elecciones del 2004 el señor Zapatero había manifestado su compromiso con la ciencia y había prometido aumentar los fondos para I+D. El presidente, una vez electo, cumplió su palabra y durante los años 2005 al 2008 la inversión casi se duplicó. Ello llevó la ciencia española a una etapa que fue calificada por la prestigiosa revista Nature como "la nueva edad de plata de España". El país cosechó un éxito asombroso en la primera convocatoria de proyectos del recién creado Consejo Europeo de Investigación y no es exagerado decir que la comunidad científica internacional nos observa con admiración. España parecía decidida a consolidar las bases que le permitirían convertirse en una economía basada en el conocimiento.
La primera señal de que la nave zozobraba llegó con el presupuesto del 2009. La Confederación de Sociedades Científicas de España, que realiza cada año un detallado análisis de las partidas dedicadas a investigación en los Presupuestos Generales del Estado, detectó que la tendencia al alza se interrumpía y que para el presente año el crecimiento real era prácticamente nulo. La puesta en marcha del Plan E permitió tapar alguno de los agujeros, pero era un mal presagio para el 2010.
Datos no desmentidos oficialmente y confirmados confidencialmente hablan de un retroceso de más del 30% de la inversión en I+D prevista para el año próximo. Creo que el Gobierno no es consciente de la catástrofe que ello representaría, pues se perdería mucho de lo ganado. En ciencia hay que correr mucho para quedarse donde estabas. La confianza que había generado el sistema español se derrumbaría y nos costaría al menos 10 años volver a reconstruirla. Y todo ello en un momento en que España busca nuevas bases para su sistema económico. Y esas, se diga lo que se diga, sólo pueden estar basadas en el conocimiento. No hay otra solución.
En conclusión, al primer temporal habríamos echado nuestro futuro por la borda, arrastrando con él la credibilidad del capitán y su tripulación. Y todo ello, ¿qué reportaría a las arcas del Estado? El ahorro en el Plan Nacional, que es la savia que alimenta la investigación que se lleva a cabo en las universidades, los hospitales, el CSIC y otros organismos públicos de investigación, sería de unos 580 millones de euros. Me dirán que eso es mucho dinero. Yo les reto a que lo calculen en CRs (Cristianos Ronaldos, o el coste de fichar a un jugador galáctico). Efectivamente, se trata de seis CRs. ¿Vamos a dejar hundir el sistema público de I+D por lo que cuestan seis futbolistas? No, no lo podemos aceptar.
La Comunidad científica confía en que no se consume tamaño desaguisado. Estamos seguros de que todo el arco parlamentario apoyará la decisión de seguir apostando por el conocimiento. La comunidad científica se acuerda vívidamente que en el debate previo a las elecciones del 2008 convocado por la COSCE los representantes de todos los partidos políticos participantes (PSOE, PP, CiU, PNV y IU) se manifestaron plenamente convencidos de la apuesta por la I+D era la única manera de que España no perdiera el tren del progreso. Abandonar ahora este camino es, por tanto, una decisión temeraria. Nos jugamos nuestro bienestar y el de nuestros hijos.
Presidente, recuerde sus promesas y su compromiso. Dijo que no nos fallaría. No lo haga. No ahora. No en este tema. No hipoteque su futuro y el de toda España por el precio de medio equipo de fútbol. No nos falle, presidente.
Joan J. Guinovart es presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE).
Una mampara, eso es lo que necesita la escuela pública, una mampara como la de los taxis entre los alumnos y el profesor. Y que los docentes estén adscritos a Interior, no a Educación. Que se reconozca la función social que les hemos encomendado de tapadillo: reducir la delincuencia juvenil, impedir que los zánganos de 16 años sin interés por la escuela se dediquen a dar hostias por la calle. Habrá que implantar la medida (y la mampara) en la universidad en cuanto agredan a un catedrático. Aunque en el caso de la universidad es más probable que la paliza venga antes de un colega que de un alumno. Fuera de bromas: no tengo muchas esperanzas puestas en ese pacto por la Educación con el que se juega su futuro político el ministro Gabilondo, un lobo con piel de dialogante corderito, como saben bien quienes sufrieron su mandato de rector en la Autónoma de Madrid. Estupendo que PSOE y PP acuerden no modificar cada dos por tres la ley de educación, pero ¿a cambio de qué? ¿A cambio por ejemplo de no cuestionar nunca más la catequesis católica? Además el problema no está en la escuela. Es cierto que se necesitan más medios y mejor preparación del profesorado. Pero el problema de la instrucción, con ser acuciante, no es el problema. El problema es la mala educación general del país. Y eso no es competencia de un ministerio que debería llamarse de Instrucción para no confundir. La buena educación hay que llevarla de casa. Basta con ver la tele a ciertas horas, ciertos debates, ciertas sesiones parlamentarias, leer los comentarios de la gente en ciertos blogs, para comprender de dónde sale el niño que pega al maestro y el animal de su padre.
ROSA MONTERO MANERAS DE VIVIR Aprendiendo modales en el supermercado
Hace algunos días, una amiga mía estaba haciendo cola delante de la caja de un supermercado. Era una hora punta y había mucha gente. Cuando llegó su turno, mi amiga, que ya había vaciado su cesta sobre la cinta, dijo: “Buenas tardes”. La cajera, una chica de aspecto andino, levantó sobresaltada la cabeza de su afanoso marcar y marcar. “Ay, señora, perdone, buenas tardes”, dijo con su suave acento ecuatoriano: “Es que una termina perdiendo los modales”. Y, mientras cobraba, le contó a mi amiga que llevaba cinco años en España y que, cuando llegó, se le habían saltado las lágrimas en más de una ocasión por la rudeza del trato de la gente: no pedían las cosas por favor, no daban las gracias, a menudo ni contestaban sus saludos. “Al principio pensaba que estaban enfadados conmigo, pero luego ya vi que eran así”.
De todos es sabido que el español tiene modales de bárbaro. Aún peor: consideramos nuestra grosería un rasgo idiosincrásico y hasta nos enorgullecemos de ella. “Somos ásperos pero auténticos”, he oído decir en más de una ocasión. Y también: “Es mejor ser así que andarse con esas pamemas hipócritas y cursis que se gastan otros pueblos”. Y por pamemas cursis nos estamos refiriendo pura y simplemente a la buena educación. En muchas cosas, por desgracia, seguimos siendo un país de pelo en pecho al que le gusta alardear de ser muy macho.
Resulta sorprendente que nos hayamos convertido en un pueblo tan áspero y tan zafio, porque, en mi infancia, a los niños se nos enseñaba todavía a saludar, a dar las gracias, a ceder el asiento en el autobús a las embarazadas, a sostener la puerta para dejar pasar a un incapacitado, por ejemplo. Hoy todos esos usos corteses, esas convenciones amables que las sociedades fueron construyendo a lo largo de los siglos para facilitar la convivencia, parecen haber desaparecido en España barridas por el huracán del desarrollo económico y de una supuesta modernización de las costumbres. En no sé qué momento de nuestra reciente historia se llegó a la tácita conclusión de que ser educado era una rémora, una práctica vetusta e incluso un poco de derechas. Me temo que defender los buenos modales, como hago en este artículo, puede parecerles a muchos una reivindicación casposa y obsoleta. Pero en realidad los buenos modales no son sino una especie de gramática social que nos enseña el lenguaje del respeto y de la ayuda mutua. Alguien cortés es alguien capaz de ponerse en el lugar del otro.
Dentro de esta educación en la mala educación que estamos llevando a cabo de modo tan eficiente, son los chicos más jóvenes quienes, como es natural, aprenden más deprisa. No sólo es bastante raro que un muchacho o una muchacha levanten sus posaderas del asiento para ofrecerle el sitio a la ancianita más renqueante y temblorosa que imaginarse pueda, sino que además empieza a ser bastante común ver a una madre por la calle cargada hasta las cejas de paquetes y flanqueada por el gamberro de su hijo adolescente, un grandullón de pantalones caídos que va tocándose las narices con las manos vacías y tan campante.
Algunas de estas madres llenas de impedimenta y acompañadas de hijos caraduras son emigrantes, lo que demuestra la inmersión cultural de la gente extranjera: las nuevas generaciones crecidas aquí enseguida se hacen tan maleducados como nosotros. Pero, por fortuna, también sucede lo contrario. Quiero decir que, en los últimos años, muchos de los trabajos que se realizan de cara al público, como los empleos de cajero o de dependiente en una tienda, han sido cubiertos por personas de origen latinoamericano. Dulces, amables y educados, esas mujeres y esos hombres siguen insistiendo en dar los buenos días, en pedir las cosas por favor y en decir gracias. Algunos, sobre todo aquellos que vinieron hace años, como la cajera que se encontró mi amiga, tal vez hayan relajado un poco su disciplina cortés, contaminados por nuestra rudeza. Pero la mayoría continúa siendo gentil con encomiable tenacidad, y así, poco a poco, están ayudando a desasnar al personal celtíbero. ¿No se han dado cuenta de que estamos volviendo a saludar a las dependientas? Yo diría que en el último año la situación parece haber mejorado. Las colas de los supermercados, con sus suaves y atentas cajeras latinoamericanas, son como cursillos acelerados de educación cívica. Quién sabe, quizá los emigrantes consigan civilizarnos.
Estaba pensando en quien escribiría el último artículo, una mera opinión sin base en otra cosa que una experiencia personal arrogada como juicio categórico y evaluable, hasta que vi que era la sin par Rosa Montero, un artículo de opinión, la opinión de una persona conservadora que no quiere mostrarse así, porque chocaría con la línea del medio donde escribe, de esa forma añade el retrúecano final, esos emigrantes "buenos" frente a los "malos" que son malos por haberse contagiado de los malos españoles, todos nosotros. Es el epílogo, el guiño a la línea de PRISA para hacerse perdonar y que se entienda que si critica a los jovenes, como lo hizo con la serie Dexter, no es porque sea una persona conservadora dada su edad y posición, sigue siendo una mujer con inquietudes y muy progre. Patético.
La enseñanza democrática o igualitaria constituye un mito producto, como cualquier otra ideología, de su época. Del mismo modo que sólo una sociedad capitalista puede producir sistemas de ideas socialistas, como bien sabía el propio Marx, sólo las sociedades opulentas de mediados de siglo XX en adelante han podido producir una pedagogía que se define a sí misma como innovadora, liberadora e igualitaria.
Este mito consiste en suponer que cualquier institución de una sociedad democrática (cualquier parte o engranaje del sistema, la escuela en el caso que nos ocupa) ha de ser democrática por separado, entendiendo además por tal cosa la supresión de las relaciones jerárquicas y de las decisiones tomadas sin la consulta del beneficiario (aquí, el estudiante). Pero una sociedad democrática no se forma por la unión de partes democráticas, sino por la unión de resortes que, combinados, permiten condiciones de democracia, igual que los fonemas que componen una palabra no tienen significado por separado, sino sólo en su correcta combinación sintáctica. Para afrontar los posibles argumentos que recurran a la pedagogía republicana española, cabe recordar que ésta tenía clara la selección por la inteligencia y el estudio como procedimiento no democrático para producir democracia, sin perjuicio de los resultados reales de tal fenómeno. Al habla Marcelino Domingo, primer ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes del Gobierno de la II República (v. La escuela en la República. La obra de ocho meses, Aguilar, Madrid, 1932, pról., pág. 17; capítulo III, págs. 97-98):
La escuela única atiende a estas dos finalidades: extiende la enseñanza a todos y posibilita la selección por el mérito.
Y:
Una democracia subsiste por las aristocracias del espíritu que ella misma forja, y la producción de estas aristocracias es imposible y, por consiguiente, imposible la democracia, si ella no impulsa, facilita y ampara la selección. (…) Instruidos todos, la selección es un derecho del inteligente y un deber en el Estado que cifre en la inteligencia la jerarquía.
La claridad de la expresión "Una democracia subsiste por las aristocracias del espíritu que ella misma forja" no puede llevar a engaño. Una aristocracia de la formación (una escuela selectiva) sería la única base posible de la democracia. Así, a la inversa, una democratización de la ignorancia (una escuela no selectiva, con niveles de exigencia académica ínfimos) no puede producir otra cosa que sociedades oligárquicas en las que quienes tienen capacidad pero no dinero o influencia quedan relegados a la mediocridad.
El progresivo monopolio ideológico del idealismo democrático ha producido la incorporación de paradigmas contestatarios, propios del plano de la política (contra el Estado o el Sistema), al plano de la escuela (contra el profesor o la institución). El ejemplo es la aplicación de los lemas de mayo del 68, pensados para la calle, al ámbito escolar, donde su ejercicio puede tener consecuencias distintas. El resultado fue que la utopía traspasó las fronteras de la acción y el discurso políticos y se adentró en las paredes de las aulas.
El brazo ejecutor de ese tránsito fue la Pedagogía, versión técnica de las ideologías emergentes. Pero su carácter técnico es mítico, ilusorio, ya que se reduce en realidad a una jerga para iniciados formada por términos vagos, difusos, cuando no abiertamente vacíos o sin definir y expresiones carentes de significado preciso ("aprender a aprender", "el interés de los alumnos", "metodología activa", "comprensividad", "diversificación", "flexibilidad curricular"…), y se adentra en terrenos más propios de una burda Metafísica postmoderna o de una mediocre Teología finisecular construida a partir de dogmas ideológicos, no técnicos.
Esta sofisticada retórica encubre una deriva relativista que logra la sumisión de los educandos al proceder a la depauperación del conocimiento ("excesivo academicismo" es una fórmula insistente en el ámbito jurídico y programático Logse), hecho consumado por medio de la supresión de quien desempeña la función de transmisor de conocimientos, carente ya de esa autoridad que ahora parece reclamarse. La retórica de corte utópico e igualitario produce niveles ínfimos de instrucción en las masas incorporadas a la sociedad en plano jurídico (formal, no real) de igualdad. Pero esas masas no pueden dejar de serlo, para ser ciudadanos átomos (individuos), si la enseñanza que padecen los condena a la dependencia técnica y a la penuria intelectual, expuestos y desarmados ante las consignas de los medios masivos de formación de conciencia.
Por ello, merece la pena pararse a pensar en la siguiente pregunta: ¿puede una sociedad económica y democráticamente precaria, o abiertamente dictatorial, producir una enseñanza de calidad? Y, principalmente, ¿puede, a la inversa, una sociedad opulenta y democráticamente asentada, al menos en apariencia, producir una enseñanza de calidad? La realidad es que bajo las condiciones materiales de las sociedades opulentas de fin de siglo, y muy en particular de la española, la educación ha incorporado principios ideológicos y doctrinales, y ha derivado hacia un relativismo devastador. (Empleo el adjetivo devastador no en sentido valorativo sino descriptivo: el relativismo es un absoluto en el que queda anegada y negada toda posibilidad de un lenguaje común, es decir, la racionalidad como campo de la discusión entre iguales, fundada por los griegos; el relativismo devasta la posibilidad de un pensamiento que no sea subjetivo y, por tanto, simplemente aceptable, rechazable o incomunicable, pero no criticable según los criterios comunes de la razón humana).
Tal vez se podría haber sido innovador sin necesidad de destruir la institución escolar como tal, esto es, como estructura de formación técnica y académica de futura mano de obra cualificada y de futuros agentes de las democracias representativas. Acaso el desastre de la II República, por un lado, y el carácter casposamente doctrinario de la escuela franquista, por otro, abortaron esa posibilidad, en alguna medida. En todo caso, se ha procedido a esa destrucción por medio de la desaparición de la función del profesor, y a ésta por medio de su vaciado legislativo. Tal medida tiene fecha: 1990, año en que fue aprobada la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo.
Al introducir en la escuela los tópicos del idealismo democrático no se ha conseguido erigir una escuela democrática, sino que la escuela en sí misma ha sido disuelta. La escuela es condición necesaria, pero no suficiente, para la democracia. Dicho de otro modo, una sociedad sin escuela no puede ser democrática, aunque no toda sociedad con escuela sea democrática. En España, en particular, se pasó del dogmatismo al relativismo (con el puente de la ley del 70, por cierto). Nadie pareció recordar la posibilidad de una escuela platónica, una escuela republicana al estilo de la que Condorcet propone en los albores de la Revolución Francesa y la demolición del Ancien Régime.
Da la impresión de que las palabras asustan y por eso no se definen. Así, es preferible introducir las palabras libertad e igualdad en la escuela, sin precisar qué quieren decir con un mínimo de rigor, y ahuyentar de la misma las palabras autoridad y jerarquía, como si estuvieran malditas, contaminadas ideológicamente por tiempos pretéritos. Pero no hay manera de conseguir un mínimo de igualdad material entre los ciudadanos, sin la cual la igualdad jurídica es pura metafísica y coartada del Estado, si la escuela no transmite conocimientos en unas condiciones técnicas dadas (no morales o ideológicas) que no son viables sin la jerarquía biográficamente provisional que separa a docente de discente.
Para producir igualdad material y libertad real (la independencia personal, social y económica que el conocimiento proporciona), la escuela no puede ser igualitaria y libertaria. Una escuela igualitaria y libertaria acaba siendo tiránica y produce tiranía. Un ejemplo de esto es el mantra pedagógico del interés del alumno. Cuando este interés es mayoritariamente (en número o en influencia dentro del grupo) no estudiar, incluso boicotear la clase, y no por maldad natural o generacional, sino por predisposiciones biológicas y sociales, el interés minoritario de estudiar queda abortado. Así, el interés por aprender de unos pocos parece no ser del interés de esa pedagogía tan interesada por los intereses del alumno.
Otorgar al profesor la condición de autoridad pública es una medida legislativa que no puede dejar de adoptarse si se pretende parar la sangría de la escuela pública en España. Pero es sólo una medida coyuntural que no puede más que ofrecer una eficacia limitada. La base del sistema es el obstáculo que impide que el profesor tenga siquiera existencia como tal. Y si no tiene existencia (y no la puede tener si carece de ella para los sujetos en relación con los cuales se define como docente, esto es, los alumnos), tampoco puede tener autoridad. Será una autoridad postiza que podrá resolver y aun prevenir determinados conflictos en las aulas, pero por sí misma no podrá resolver el problema estructural del sistema. La autoridad está asociada a una función, no a un individuo en particular. Si la función está desactivada, el sujeto que la desempeña puede llegar a conquistar más o menos excepcionalmente una autoridad personal sobre alguno de sus alumnos, pero la función misma como resorte del sistema educativo sigue sin estar operativa.
El Ejecutivo ha modificado el anteproyecto de Ley General Audiovisual para prohibir la emisión de pornografía y violencia gratuita en abierto, según recoge el dictamen del Consejo de Estado.
El Gobierno ha modificado el anteproyecto de Ley General Audiovisual para prohibir la emisión de pornografía y violencia gratuita en abierto, según recoge el dictamen del Consejo de Estado a la futura norma, que precisa este cambio respecto al texto presentado por el Ejecutivo en Consejo de Ministros el pasado verano.
Así, en los documentos remitidos por el Ejecutivo al Consejo de Estado, el Ministerio de Presidencia incorpora la prohibición de la emisión de la pornografía y la violencia gratuita, salvo que se garantice el acceso condicional y la posibilidad de control parental. Inicialmente, el anteproyecto preveía la posibilidad de que dichos contenidos pudieran ser emitidos en abierto de madrugada.
Además, el informe también menciona otro cambio del Gobierno para incrementar la protección de los menores con respecto a la comunicación comercial introduciendo en el anteproyecto que éstas "no deberán producir perjuicio moral o físico a los menores" y que se prohíbe la comunicación comercial dirigida a éstos cuando pueda explotar "su admiración hacia terceros".
Este interesante comentario que nos ha enviado un paisano que da clases en Madrid. Dice así: “Soy profesor “granaino” de un colegio de Madrid de ESO. Nos hemos encontrado el problema de que dos alumno de 1º de la ESO (13 años)han grabado y posteriormente difundido por internet(Youtube), videos de su clase (en los decansos, en medio de clase, videos ofendiendo a compañeros y a profesores…)”. Mi pregunta es: ¿Cómo debemos proceder?”.
El tema es interesante porque plantea un problema del que ya hemos hablado en este blog: ¿Qué hacemos con los menores de 14 años que cometen delitos, ya que son inimputables? -la Justicia no puede actuar contra ellos, porque la edad penal mínima en España es de 14 años-. Bueno, ¿qué es lo que yo haría en este caso? A pesar de todo, presentaría una denuncia en la Fiscalia de Menores. Se archivará porque no tienen edad para ser procesados, pero, al menos, en la Fiscalía les harán una ficha y sabrán de ellos, que nunca está mal. Y luego demandaría a los padres y exigiría una indemnización porque, presuntamente, se habría vulnerado mi derecho al honor y a la propia imagen. Si no se puede pedir responsabilidad a los niños, se les pide a los padres. Y económica, porque siempre duele que te toquen el bolsillo.
Un saludo. Y gracias
Óscar González
Hola a tod@s de nuevo. Yo también soy docente, en este caso de Educación Primaria. Destacar que no me sorprende que los chavales actúen de ese modo cuando desde los medios de comunicación( a parte de la “absentismo”educativo de muchos padres) se les está ofreciendo una serie de modelos que considero denunciables. Como ejemplo un programa de televisión que se emite a través de la TDT en el Canal NEOX, que como sabéis pertenece a Antena3. El programa en cuestión se llama “LA BIBLIOTEKA”. Según se describe en la web de Antena3 este programa consiste en que un grupo de jóvenes entran en una biblioteca para hacerse gamberradas los unos a los otros. El reto no es hacérselas, sino guardar silencio hagan las barbaridades que hagan… Barbaridades como: Ser golpeados por un bate, beberse un zumo de calcetin, comerse las uñas de un desconocido,enfrentarse a los barrazos de pan y a un menú muy especial, ya que los huevos fritos estuvieron en sus partes durante un tiempo, etc… No sigo porque la lista es interminable. Lo podéis ver en la página web del programa: http://www.antena3.com/PortalA...../P_1925211
Me parece increible que se emitan programas de este tipo y sobretodo…EN HORARIO INFANTIL!!!!!(de lunes a domingo a las 20:00) Si hace unos dias D.Emilio abogaba por un PACTO por el menor, aqui tenemos la oportunidad de volver a reivindicarlo. Es denunciable que este programa esté en televisión y considero que debería dejarse de emitir no solo en horario infantil sino desaparecer de parrilla puesto que atenta contra la dignidad humana. Porque me pregunto yo, el día que jovenes o niños empiecen a emular la famosa “Biblioteka” en la Biblioteca del centro educativo donde asisten…¿quién será responsable?, ¿el centro?, ¿los profesores? ¿LA EDUCACIÓN? ¿????? Necesitamos una profunda reflexión y saber qué valores queremos transmitir a nuestra juventud. Este no es el camino y la TV también EDUCA a nuestros hijos, el problema es que los EDUCA mal, fatal. Una verdadera pena. Por cierto, podéis entrar en Youtube y comprobar qué es lo que se hace en este programa tan detestable. No os dejará indiferentes. Un saludo a tod@s aquell@s que deseais colaborar en que la sociedad mejore. Gracias a D. Emilio y a Carlos por permitirnos expresarnos desde este blog.
La solución. Cuatro ostias y listo. Tanto miramiento ni tanta nata desnatá. Porque un alumno viole a otro no se van a prohibir las pollas no? el móvil no es el problema, es una COSA, el único problema es el uso que se le dé.
El maltrato a los mayores se multiplica...y lo que no conocemos
Podríamos llenar tres estadios como el Bernabeu con las personas mayores que sufren maltrato y más de cinco con las que viven solas. Según la CEOMA, se detecta un caso de cada seis que permanecen ocultos.
Seguro que conoces a alguna persona mayor que vive sola. Lo que tal vez no sepas es cuántas personas mayores de tu entorno sufren maltrato. Cerca de 300.000 mayores lo sufren en España. En tres años la cifra se ha incrementado un 82,30% y cerca de un millón y medio de personas mayores viven solas. Son los datos que ha aportado uno de los miembros de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), Alejandro Morlán Gordillo, en el IX Congreso Nacional de Organizaciones de Mayores que se celebra en Sevilla. Afirmó igualmente que las cifras manejadas no reflejan el total de la realidad, ya que, “según estudiosos del tema, no se detecta más que un caso de cada seis existentes”.
El miembro de la CEOMA quiso destacar, además, la diferencia de cifras respecto al género: las agresiones tanto físicas como psicológicas que reciben las mujeres mayores son el doble de las que sufren los varones; y el abuso material que sufren las personas mayores (saqueo de saldos bancarios, apropiación de objetos y propiedades, etc.) es cuatro veces superior en mujeres que en hombres.
Según Morlán, “el maltrato a los mayores es un tema de capital importancia en tanto que transgrede, generalmente con impunidad, aspectos muy sensibles, tanto legales como humanitarios, que afectan a la última fase de la aventura vital de las personas mayores”.
Érase una vez una España con 52 provincias y 73 universidades distintas. Así podría comenzar la historia, con tintes trágicos, del sistema educativo español, caracterizado por la habilidad de engendrar estudiantes cuyo perfil académico no se adapta a las necesidades de las empresas.
Con el inicio de la Democracia, los gobiernos se propusieron tumbar las vallas que habían mantenido a las facultades al alcance de sólo unos pocos para conseguir las generaciones mejor preparadas. El proceso derivó luego, al albur de las competencias que fueron adquiriendo las comunidades autónomas, en un auténtico despliegue de centros universitarios sin parangón en el resto de Europa.
Un ejemplo: Alemania, meca europea de la ingeniería, prácticamente duplica la población española y, sin embargo, tiene un 40% de centros menos. Veinte años después de cultivar este campo de setas, las autoridades académicas se echan las manos a la cabeza.
España ha desembocado en lo que Santiago Molina García, doctor en Ciencias de la Educación y catedrático de Educación Especial de la Universidad de Zaragoza, denomina “la masificación democrática de la universidad”. Sus señas prácticas: miles de licenciados arrinconados por el propio mercado.
Como resume Manuel O. Del Campo, experto en Recursos Humanos, los poderes públicos han orientado desde hace años a los jóvenes hacia la universidad por su interés de otorgar un grado más elevado de preparación a los habitantes. Pero de lo que no se estaban dando cuenta era de que se estaban produciendo dos fenómenos a la vez: la saturación y la escasez de personas capacitadas para desempeñar “profesiones”.
La necesidad de pintores, técnicos informáticos o electricistas responde a una regla de oro que no conviene obviar: el mercado laboral es quien redirecciona la oferta formativa, y no a la inversa. O dicho en clave metafórica: tener una espléndida plantación de papayas no sirve de nada si las familias sólo llenan su cesta de la compra de manzanas golden y plátanos canarios. Precisamente, el creciente interés por la Formación Profesional viene a rellenar este vacío en el mercado laboral.
FP: más formados y... mejor pagados
Según los últimos datos del Ministerio de Educación, en el curso 2006/2007 se habían matriculado en ciclos formativos de FP cerca de medio millón de alumnos (232.653, en grados medios y 212.802, en superiores).
Los tradicionales perfiles de electrónica o mecánica (por cierto, aún muy demandados) conviven con otras veintidós ramas profesionales, que aglutinan 140 titulaciones. Algunas tan novedosas como el Grado Medio de Técnico en Farmacia y Parafarmacia, creado a raíz de la escasez de personal especializado en asesorar a los consumidores cada vez más aficionados a visitar este tipo de establecimientos.
El propio diseño de estos estudios, que garantiza por ley un 30% del tiempo invertido en prácticas, es uno de los secretos del valor creciente de la FP. De hecho, la tasa de inserción laboral de estos titulados se sitúa en el 92,6%, en el caso de Grado Medio, y en el 88,8%, en el Grado Superior, según los datos del Observatorio Joven de Empleo en España.
El antiguo concepto de la FP como una alternativa a los alumnos menos brillantes se ha transformado en una formación que responde a la demanda real de empleo, diluyendo trasnochados prejuicios, en los que no se detienen el resto de europeos.
Mientras la media de estudiantes de FP de Grado Medio de la UE ronda el 55%, superando al Bachillerato, en España tan sólo el 36% de los jóvenes se decanta por esta opción, según el informe Panorama de la Educación 2007 de la OCDE.
Estas cifras contrastan con los crecientes seguidores de la Universidad. Al término del pasado curso han salido de ella alrededor de 187.000 licenciados y diplomados, un 90% más que hace una década. Aunque la voz del mercado está comenzando a mandar. El acceso a la FP de grado superior ha crecido hasta el 22%, por encima de la media europea, a la vez que la tasa de entrada en la educación universitaria comienza a disminuir gradualmente.
Además de ahorrar tiempo (la titulación de grado medio requiere uno o dos años de estudios), los estudiantes de FP se encuentran entre los perfiles profesionales más demandados. Según el Informe Infoempleo 2007, el 23,3% de la oferta analizada solicita titulados de FP.
Las salidas de Formación Profesional
Entre ellos, los más demandados fueron aquellos perfiles de la familia de Fabricación Mecánica, con casi el 30% de la oferta, seguidos de las familias de electricidad y electrónica (25,5%) y Administración (15%). El 30% restante de la oferta se dirige a las áreas de Comercio y Marketing, Edificación y Obra Civil , Química, Informática y Automoción, Mantenimiento y Servicios y, por último, Sanidad.
Según la experiencia de varias consejerías de empleo autonómicas, ocho de cada diez graduados en FP encuentran empleo antes de seis meses, un lujo que se pueden permitir pocos universitarios. Además, se estima que en su primer contrato pueden llegar a cobrar hasta un 20% más que los universitarios.
El nuevo ministro de Educación, Ángel Gabilondo, deberá hacer frente a la puesta en marcha de la reforma de la FP, anunciada en octubre pasado. Por el momento, el real decreto que permitirá a los trabajadores convalidar la experiencia adquirida en un oficio por módulos de la FP todavía está en proceso de tramitación.
El Gobierno tenía prevista su aprobación el pasado enero. Entre otras mejoras, se abrirá la opción de reconocer la experiencia como formación, bien para obtener un título o bien para optar a un sistema de evaluación que conduzca hacia la acreditación formal. Una vez superada la prueba de evaluación, el candidato recibe un documento que avala su competencia profesional, válido en cualquier lugar de España.
Un modelo obsoleto
Cada año salen de las facultades españolas alrededor de 180.000 jóvenes con un título bajo el brazo que sólo da derecho a conseguir un trabajo entre medio y un año después de la graduación, según Universia, y a un sueldo inicial que ronda los 1.200 euros mensuales.
El Estado puede controlar, a través de las notas de corte, cuántos alumnos estudiarán cada carrera. Este método ha desembocado en que el 23% de las 3.569 titulaciones que hay en España bastan para cubrir el 100% de las plazas ofertadas.
Es decir, 30 títulos aglutinan a la mitad del alumnado, lo que, según los analistas, prueba que la red tan extensa de universidades no está justificada. De otro lado, queda la frustración de quienes no pueden estudiar lo que desean. En Ciencias de la Salud, por ejemplo, la demanda supera en un 365% la oferta.
Del dinero fácil a la frustración
Según el Informe Pisa elaborado por la OCDE, los españoles de quince años no sólo están en el furgón de cola en los conocimientos de matemáticas y ciencias, sino que en la última edición (2006) se ha ido observando un fuerte retroceso en lectura, lo que ha desatado el horror entre las familias y la desazón del profesorado. Quizá este factor explique que el 30% de los alumnos no accede al Bachillerato, tras pasar por la Educación Secundaria Obligatoria (ESO).
Aunque hay otra explicación: miles de chicos abandonaron sus estudios por la relativa facilidad de encontrar un empleo, en la anterior etapa de bonanza. De hecho, hasta el 2007 los expertos constataron este “efecto animoso”, por el que los potenciales trabajadores (a partir de los 16 años) se deciden a colgar los libros por la tentación de tener un sueldo propio.
Claro que, muerta la gallina de los huevos de oro (el sector de la construcción), estos jóvenes trabajadores tienen un doble problema: una formación raquítica y un bolsillo vacío. Otra razón estriba en el factor desánimo de saber que no se accederá luego a la carrera deseada, por las notas de corte.
Uno de cada 20 niños británicos contesta así cuando se le pregunta por el dictador alemán
Hitler, ese entrenador de fútbol
Público
Cada informe sobre la educación en España nos lleva a pensar que la enseñanza en nuestras aulas es la peor del mundo. Pero la situación es generalizada. Una encuesta encargada por la asociación de veteranos de guerra británicos Erskine ha revelado que uno de cada 20 niños cree que Adolf Hiter fue un entrenador de fútbol alemán.
Dicho estudio también dice que el mismo número cree que el holocausto fue una ceremonia que sirvió para conmemorar el fin de la guerra y, uno de cada seis, piensa que el campo de exterminio de Auschwitz fue un parque temático.
La encuesta estaba basada en preguntas sobre las dos guerras mundiales y se realizó entre 2.000 niños de 11 años. El director de la asociación, Jim Paton, dijo al periódico The Sun que "algunas de las respuestas nos han conmocionado y dan una ida de la parte que tenemos que jugar hoy, no sólo cuidando a los veteranos de guerra, sino educando a la sociedad".
En la historia británica, los chicos tampoco acaban en buen lugar. Por ejemplo, el 25% contestó a la encuesta que no pensaba nunca en los soldados que habían muerto en sendas batallas y el 40 % no tiene ni idea de lo que es el Remembrance Day.
Cada año, la sociedad británica rinde homenaje a los soldados muertos en la I Guerra Mundial. Políticos, presentadores de televisión o ciudadanos de a pie se ponen en la solapa una amapola, el poppy, que recuerda a los soldados caídos en los campos de Flandes. La ceremonia tiene lugar el día 11, del mes 11 (noviembre), a las 11 de la mañana pero desde un mes antesla amapola ya está presente en la sociedad. "Los niños son el futuro de este país y tenemos que enseñarles cuál es su hitoria", dijo Paton.
La encuesta estaba basada en preguntas sobre las dos guerras mundiales y se realizó entre 2.000 niños de 11 años
Bueno yo no veo el interés de la noticia. Me dicen que el 5% de los niños británicos de 11 años no conoce a Hitler, lo que quiere decir que el 95% sí. Y hablamos de niños de 11, no está mal.
Teniendo en cuenta que Gran Bretana tuvo un rol importante en la II Gerra Mundial, donde los nazis contribuyeron a parte de su historia y ademas para mas INRI celebran cada ano el Remenbrance Day, pues ya me diras!!!
Si, que ninos de 11 anos estan ocupados con Yugi Oh!, con el Laptop y demas, ahi te doy la razon.
Pero ve mas la profundidad del tema!!!
Es como si a los ninos espanoles les preguntas por Cristobal Colon y te responden que es unos de los componente de Doreimon!!!
Pueden ser pocos, pero madre mira que maestros y padres tienen.
Es cuestion de comparar y no quedarnos con lo que nos conviene.